Fotobiomodulación oral y respiratoria: una herramienta innovadora para mejorar la función desde la biología
- Publicado el 02 de Junio de 2025
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- FOTOBIOMODULACIÓN
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La fotobiomodulación (FBM) es una terapia basada en la aplicación de determinadas longitudes de onda de luz para estimular procesos biológicos naturales del organismo. En Mis Primeros Dientes, clínica dental infantil en Ourense, la utilizamos como parte de un enfoque global que busca mejorar la función respiratoria, muscular y oral de forma respetuosa y mínimamente invasiva.
¿Qué es la fotobiomodulación?
A diferencia de los láseres quirúrgicos, que cortan o eliminan tejido, la fotobiomodulación trabaja con niveles de energía bajos que buscan favorecer la función celular, modular la inflamación y apoyar los procesos naturales de reparación.
No destruye tejido. Lo estimula para que funcione mejor. Por este motivo se ha convertido en una herramienta muy interesante dentro de la odontología funcional, la terapia miofuncional, la medicina del sueño y el abordaje de alteraciones respiratorias infantiles.
¿Por qué nos interesa tanto la respiración?
La respiración nasal desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la cara, los maxilares y la salud oral. Un niño que respira correctamente por la nariz suele presentar:
✔ Beneficios de la respiración nasal
Mejor calidad del sueño.
Mayor producción de saliva.
Mejor desarrollo craneofacial.
Menor inflamación oral.
Menor riesgo de caries.
Mejor función lingual.
⚠ Causas frecuentes de dificultad respiratoria
Hipertrofia de cornetes.
Congestión nasal crónica.
Inflamación de la vía aérea superior.
Alergias.
Alteraciones funcionales linguales.
Respiración oral mantenida.
¿Cómo funciona la fotobiomodulación?
Todas las células del organismo contienen pequeñas estructuras llamadas mitocondrias, responsables de producir energía. Cuando determinadas longitudes de onda de luz alcanzan los tejidos, son absorbidas por moléculas fotosensibles presentes en las células. Esta interacción puede favorecer:
Mayor producción de ATP (energía celular).
Mejor reparación tisular.
Regulación inflamatoria.
Modulación inmunitaria.
Mejor vascularización.
Disminución del estrés oxidativo.
Las tres longitudes de onda que utilizamos
● Luz roja 635 nm: la gran moduladora de la inflamación
La luz roja de 635 nanómetros es una de las más utilizadas en odontología y terapia miofuncional. Su profundidad de penetración es moderada y resulta especialmente útil para actuar sobre tejidos superficiales. Entre sus efectos destacan la regulación de la inflamación, mejora de la microcirculación, estimulación de la reparación tisular y apoyo a la cicatrización.
La utilizamos frecuentemente en mucosa oral, encías, frenillos, lengua, zona perinasal y terapia miofuncional. También puede resultar muy útil en pacientes con reflejo nauseoso o reflejo de arcada exagerado, ayudando a disminuir la hipersensibilidad y facilitando el trabajo funcional posterior.
● Luz infrarroja 880 nm: llegar más profundo
La luz infrarroja tiene una capacidad de penetración mucho mayor que la luz roja, por lo que puede alcanzar tejidos más profundos. Sus principales efectos son la modulación inflamatoria profunda, mejora de la vascularización, relajación muscular, regulación neurológica y disminución del dolor.
En el contexto de la respiración oral la aplicamos sobre región nasal, senos paranasales, musculatura facial, cuello y región submandibular. Su capacidad para actuar sobre tejidos profundos la convierte en una herramienta especialmente interesante dentro de los programas de terapia funcional y respiratoria.
● Luz azul 430 nm: control microbiológico
La luz azul presenta una penetración más superficial pero posee una importante acción sobre determinados microorganismos. Diversos estudios han mostrado que determinadas longitudes de onda azules pueden contribuir a reducir la carga bacteriana de forma local. La utilizamos como complemento en situaciones donde buscamos:
Regulación del biofilm oral.
Control microbiológico.
Apoyo en protocolos de estabilización de caries.
Reducción de determinadas poblaciones bacterianas.
A diferencia de los antisépticos químicos, la acción es localizada y no implica la exposición sistémica del paciente a medicamentos.
Fotobiomodulación e hipertrofia de cornetes
La hipertrofia de cornetes es una de las causas más frecuentes de obstrucción nasal en la infancia. Cuando los cornetes permanecen inflamados durante largos periodos de tiempo el niño comienza a respirar por la boca, desencadenando una cascada de cambios funcionales:
Menor producción salival.
Alteraciones del sueño.
Cambios en la postura lingual.
Alteraciones del crecimiento facial.
Mayor riesgo de caries.
La fotobiomodulación no sustituye una valoración médica otorrinolaringológica cuando es necesaria. Sin embargo, puede convertirse en una herramienta complementaria muy interesante para ayudar a modular la inflamación local y favorecer una mejor función respiratoria.
Reflejo de arcada exagerado: mucho más que una molestia
Algunos niños presentan un reflejo nauseoso muy intenso que puede dificultar la exploración dental, el cepillado, la alimentación, la terapia miofuncional y la adaptación a determinados tratamientos.
La fotobiomodulación puede ayudarnos a modular la sensibilidad de determinadas zonas y favorecer una mejor tolerancia al trabajo terapéutico posterior.
Movilidad lingual y terapia miofuncional
La lengua es uno de los músculos más importantes del desarrollo craneofacial. Cuando existe una limitación funcional, una cirugía por sí sola no siempre es suficiente: el tejido necesita reorganizarse y aprender nuevos patrones de movimiento.
La fotobiomodulación puede utilizarse como apoyo en programas de rehabilitación lingual para favorecer mejor vascularización, menor inflamación, recuperación funcional y mayor confort durante los ejercicios.
¿Es segura en bebés y niños?
Una de las grandes ventajas de la fotobiomodulación es su excelente perfil de seguridad.
✔ No produce dolor.
✔ No genera calor significativo.
✔ No daña tejidos.
✔ No requiere anestesia.
✔ No genera efectos secundarios importantes.
Por este motivo puede utilizarse en pacientes de prácticamente cualquier edad: recién nacidos, lactantes, niños pequeños, adolescentes, adultos, mujeres embarazadas y madres lactantes. Siempre adaptando los parámetros a las necesidades de cada paciente.
Una herramienta que trabaja con la biología y no contra ella
Durante muchos años la medicina y la odontología se centraron principalmente en eliminar síntomas. La fotobiomodulación representa un enfoque diferente: no busca forzar al organismo, sino estimular sus mecanismos naturales de regulación y reparación.
Cuando utilizamos luz roja, infrarroja o azul no intentamos sustituir la función del cuerpo. Intentamos ayudarle a recuperar su capacidad de funcionar mejor.
Respirar mejor para crecer mejor.
En Mis Primeros Dientes entendemos que la salud oral va mucho más allá de los dientes. La respiración, el sueño, la función lingual, la microbiota y el desarrollo craneofacial forman parte de un mismo sistema. La fotobiomodulación nos permite acompañar estos procesos de forma segura, cómoda y mínimamente invasiva, desde los primeros meses de vida hasta la edad adulta. Porque muchas veces mejorar una sonrisa empieza ayudando al niño a respirar, dormir y funcionar mejor.
Si quieres saber más sobre cómo la fotobiomodulación puede ayudar a tu hijo a respirar, dormir y desarrollarse mejor, consultánoslo en nuestra clínica dental en Ourense. Llámanos al 988 063 554, escríbenos por WhatsApp al 679 592 274 o a través del email info @ clinicamisprimerosdientes.com y agenda tu cita. Ven a nuestra clínica dental en Ourense y descubre cómo podemos ayudarte. ¡Tu boca te lo agradecerá!
Sobre el Autor
Alba Freire
Odontopediatra
Alba Freire es odontóloga especializada en odontopediatría, con un Máster Oficial en Odontopediatría, Pacientes con Necesidades Especiales y Ortodoncia. Su vocación por la salud bucodental infantil la llevó a profundizar en lactancia materna, alimentación y caries de primera infancia, áreas en las que ha investigado y colaborado con asociaciones especializadas. Es miembro de la Sociedad Española de Odontopediatría y escribe desde la convicción de que los más pequeños merecen la mejor atención posible.
