¿Qué tienen que ver los ojos, los pies y la mordida? Una mirada a los captores posturales, los reflejos primitivos y el desarrollo infantil
- Publicado el 30 de Julio de 2025
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- POSTURA Y OCLUSIÓN
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Cuando pensamos en la posición de los dientes o en una mandíbula desviada, solemos buscar la causa dentro de la boca. Sin embargo, el cuerpo funciona como un sistema integrado. En Mis Primeros Dientes, clínica dental infantil en Ourense, no observamos únicamente los dientes: analizamos al niño en conjunto, entendiendo que la boca forma parte de una red mucho más amplia de adaptación y equilibrio corporal.
¿Qué son los captores posturales?
Los captores posturales son sistemas sensoriales que informan constantemente al cerebro sobre la posición del cuerpo en el espacio. Los principales son:
👁 Los ojos
Nos permiten orientarnos respecto al entorno y mantener el equilibrio.
🦷 Los pies
Informan sobre el terreno, la estabilidad y el reparto de cargas.
🔅 El sistema vestibular
Situado en el oído interno, participa en el equilibrio y el control de la cabeza.
🦷 La boca y la oclusión
La posición de los dientes, la lengua y la mandíbula también proporcionan información constante al sistema nervioso.
⚠ Cuando uno de estos sistemas se altera, el cuerpo puede generar compensaciones en otras zonas. Todos trabajan de forma coordinada para mantener una postura eficiente.
La boca también es un captor postural
La mandíbula no funciona de manera aislada. Está conectada con la musculatura cervical, el sistema vestibular, los músculos oculares, la lengua y el sistema nervioso central. Cuando la mordida es asimétrica o existe una desviación funcional mandibular, el cuerpo puede intentar adaptarse modificando la posición de la cabeza y el cuello.
En algunos niños observamos:
Cabeza inclinada hacia un lado.
Hombros asimétricos.
Tendencia a girar siempre hacia el mismo lado.
Masticación unilateral.
Desviaciones mandibulares funcionales.
¿Puede una alteración visual influir en la mandíbula?
Sí. La visión es uno de los sistemas que más información aporta al cerebro sobre la posición corporal. Cuando existen alteraciones visuales, el niño puede adoptar posiciones compensatorias de la cabeza para mejorar el enfoque visual. Con el tiempo pueden aparecer cambios en la posición cervical, adaptaciones musculares, asimetrías faciales y alteraciones funcionales de la mordida.
Por este motivo, cuando observamos determinadas desviaciones mandibulares o asimetrías faciales solemos recomendar una valoración multidisciplinar.
¿Y la pisada?
Los pies son la base de apoyo del cuerpo. Cuando existe una alteración importante en la pisada, el organismo puede compensar mediante cambios progresivos en tobillos, rodillas, caderas, columna y posición de la cabeza. Estas adaptaciones pueden modificar el tono muscular de todo el sistema.
Lo importante es entender que el cuerpo busca constantemente el equilibrio. Y a veces la compensación aparece lejos de la causa inicial.
¿Qué son los reflejos primitivos?
Los reflejos primitivos son respuestas automáticas presentes en el recién nacido. Su función es ayudar al bebé a sobrevivir y desarrollar habilidades básicas durante los primeros meses de vida. Algunos ejemplos: reflejo de Moro, reflejo de búsqueda, reflejo de succión, reflejo tónico cervical asimétrico (ATNR), reflejo tónico laberíntico (TLR) y reflejo de Galant.
Con el desarrollo neurológico estos reflejos deberían integrarse progresivamente. Cuando permanecen activos más allá de la edad esperada pueden influir en la postura, el equilibrio, la coordinación, la respiración, la posición lingual y la motricidad oral.
La respiración: el gran regulador del desarrollo
Entre todos los factores que influyen en el crecimiento facial, probablemente la respiración sea uno de los más importantes. Un niño que respira habitualmente por la boca suele presentar:
Lengua baja.
Menor desarrollo transversal del maxilar.
Paladar estrecho.
Alteraciones del sueño.
Mayor riesgo de bruxismo.
Cambios posturales compensatorios.
La pregunta no es dónde aparece el síntoma. La pregunta es qué función está detrás de él.
Una mordida cruzada puede estar relacionada con una respiración oral. Una desviación mandibular puede asociarse a una masticación unilateral. Una alteración postural puede influir sobre la musculatura facial. Por eso nuestro enfoque busca comprender al niño en conjunto. Porque muchas veces la boca no es el origen del problema: es simplemente el lugar donde el cuerpo nos está mostrando que algo necesita atención.
Si quieres que valoremos el desarrollo oral, postural y funcional de tu hijo con un enfoque integral en Ourense, consúltanos. Llámanos al 988 063 554, escríbenos por WhatsApp al 679 592 274 o a través del email info @ clinicamisprimerosdientes.com y agenda tu cita. Ven a nuestra clínica dental en Ourense y descubre cómo podemos ayudarte. ¡Tu boca te lo agradecerá!
Sobre el Autor
Alba Freire
Odontopediatra
Alba Freire es odontóloga especializada en odontopediatría, con un Máster Oficial en Odontopediatría, Pacientes con Necesidades Especiales y Ortodoncia. Su vocación por la salud bucodental infantil la llevó a profundizar en lactancia materna, alimentación y caries de primera infancia, áreas en las que ha investigado y colaborado con asociaciones especializadas. Es miembro de la Sociedad Española de Odontopediatría y escribe desde la convicción de que los más pequeños merecen la mejor atención posible.



