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¿Por qué derivamos a otros profesionales antes de colocar un expansor?

  • Publicado el 04 de Agosto de 2025
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  • POSTURA Y OCLUSIÓN
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¿Por qué derivamos a otros profesionales antes de colocar un expansor?

Muchos padres llegan a consulta porque a su hijo «le falta espacio para los dientes» o porque les han recomendado un expansor para corregir un paladar estrecho. Y aunque crear espacio puede ser uno de los objetivos del tratamiento, en Mis Primeros Dientes, clínica dental infantil en Ourense, antes de colocar cualquier aparato recomendamos frecuentemente la valoración de otros profesionales. No para complicar el tratamiento, sino para entender qué está provocando realmente el problema.

Un paladar estrecho es una consecuencia, no un diagnóstico

Cuando observamos falta de espacio, apiñamiento dental, mordidas cruzadas, paladar estrecho o mandíbula desviada, la pregunta importante no es «¿Cómo hacemos más espacio?»

La pregunta es: «¿Por qué este niño no ha desarrollado el espacio que debería tener?» Porque si no entendemos la causa, podemos tratar la consecuencia sin resolver el origen.

La respiración: uno de los principales motores del crecimiento facial

La lengua debería descansar en el paladar gran parte del día, ayudando al maxilar superior a desarrollarse de forma adecuada. Cuando un niño respira por la boca, la lengua desciende, el paladar recibe menos estímulo, el maxilar se desarrolla menos en anchura y aparece falta de espacio.

⚠  En estos casos colocar un expansor puede ayudar a recuperar parte del espacio perdido. Pero si el niño sigue respirando por la boca, la causa principal continúa presente. Por eso muchas veces derivamos a especialistas en respiración, otorrinolaringología o terapia miofuncional.

¿Y si el problema está en las vías respiratorias?

Algunos niños presentan hipertrofia adenoidea, amígdalas muy grandes, rinitis persistente, congestión nasal crónica o alteraciones del sueño. Si el aire no puede pasar correctamente por la nariz, el niño buscará una alternativa: abrir la boca. Ningún expansor puede solucionar por sí solo una obstrucción respiratoria. Por eso, en determinados casos, necesitamos la valoración de un otorrinolaringólogo.

La lengua también influye en el crecimiento

La lengua es uno de los principales arquitectos del desarrollo facial. Cuando existe frenillo lingual restrictivo, lengua baja, deglución infantil persistente o falta de movilidad lingual, el estímulo de crecimiento sobre el paladar puede verse alterado. Por eso trabajamos frecuentemente junto a logópedas, terapeutas miofuncionales, consultoras de lactancia y especialistas en anquiloglosia.

¿Puede influir la postura?

Sí. La cabeza, el cuello y la mandíbula trabajan de forma coordinada. Cuando existen alteraciones posturales importantes pueden aparecer compensaciones musculares que afectan a la función oral: cabeza adelantada, tensión cervical, masticación unilateral o desviaciones funcionales mandibulares. Por este motivo en ocasiones recomendamos valoración por fisioterapia pediátrica, osteopatía pediátrica o terapia ocupacional. No porque la postura sea siempre la causa, sino porque forma parte del sistema global.

¿Y los ojos o la pisada?

El cuerpo se organiza a través de múltiples sistemas de información. La visión, el equilibrio y la pisada participan en el control postural. En algunos casos concretos recomendamos valoración por optometría comportamental, oftalmología pediátrica o podología infantil. No porque todos los niños necesiten estas valoraciones, pero sí cuando observamos signos que sugieren que alguno de estos sistemas puede estar participando en el problema.

Entonces... ¿el expansor no sirve?

Por supuesto que sirve. Los expansores y dispositivos funcionales son herramientas muy útiles cuando están correctamente indicados. Pueden favorecer el desarrollo del maxilar, crear espacio para los dientes, mejorar la función lingual y corregir determinadas mordidas cruzadas. Pero el aparato es solo una parte del tratamiento. El verdadero objetivo es ayudar al niño a desarrollar una función saludable.

La pregunta más importante no es: «¿Necesita un expansor?»

La pregunta realmente importante es: «¿Qué está impidiendo que este niño crezca de la forma para la que fue diseñado?»

Antes de colocar cualquier aparato intentamos comprender cómo respira, cómo mastica, cómo duerme, cómo utiliza su lengua y si existen factores médicos o funcionales que deban abordarse. Porque el apiñamiento dental es con frecuencia la última pieza de una historia que comenzó años antes.

 

Si quieres que valoremos el crecimiento maxilar y la función respiratoria de tu hijo antes de decidir cualquier tratamiento en Ourense, consúltanos. Llámanos al 988 063 554, escríbenos por WhatsApp al 679 592 274 o a través del email info @ clinicamisprimerosdientes.com y agenda tu cita. Ven a nuestra clínica dental en Ourense y descubre cómo podemos ayudarte. ¡Tu boca te lo agradecerá!

 


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Sobre el Autor

Alba Freire

Alba Freire

Odontopediatra

Alba Freire es odontóloga especializada en odontopediatría, con un Máster Oficial en Odontopediatría, Pacientes con Necesidades Especiales y Ortodoncia. Su vocación por la salud bucodental infantil la llevó a profundizar en lactancia materna, alimentación y caries de primera infancia, áreas en las que ha investigado y colaborado con asociaciones especializadas. Es miembro de la Sociedad Española de Odontopediatría y escribe desde la convicción de que los más pequeños merecen la mejor atención posible.

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